Lástimas, injusticias, gente pobre que es masacrada por las llamas del fuego. El fuego hermoso, el fuego devastador. Mientras yo me deleitaba por las lenguas de fuego en la plaza de la constitución, en el magnífico espectáculo de teatro callejero ARKA (Polonia), las llamas sin control devastaban el cerro (la cruz si no me equivoco) en Valparaíso. Dos personas detenidas por hacer fuego con carbón, ese fuego que luego se comió las casas y las arnes de las personas. Sueños y carnes humanas chamuscadas. Es cierto, hay responsabilidad de los vientos, pero son mucho más responsables aquellos que inician el fuego y no tienen cuidado ¡Control! Personas ¡Control! Hay que ser consciente, no solo le cuesta la vida, los sueños, las casas, los recuerdos a las personas si no también destruye una ciudad, destruye la naturaleza, destruye. Destruir es una palabra muy grave que conlleva una acción aún más grave. Por favor, a los lectores les pido consciencia en su actuar, cualquiera que este sea... La vida, de verdad... es muy importante.
Sol
lunes, 14 de enero de 2008
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