Si, lo pienso
Lo pienso todo el tiempo
No es por ser malagradecida, no quiero serlo, pero ya no soporto compartir los mismos espacios. Si el espacio fuera sin ruido quizás sería más llevadero, pero no, escucho la voz alta, los pasos pesados, que son pesados a propósito para hacerse sentir; escuchar todo el tiempo qué es lo que hizo, qué hace y qué tiene qué hacer, lo que piensan de mí que me dicen y lo que callan, pero me dicen con sus miradas y gestos.
Sé que no soy perfecta, y lejos de serlo, tampoco es que alguien lo sea, pero tengo problemas particulares que me alejan de ser una persona completamente funcional, y me pesa, me siento culpable de ser tan inútil y al mismo tiempo enojarme cuando me lo hacen ver. Me molestan las recomendaciones, al mismo tiempo que me molesta sentir que no las necesito, puede que las necesite ¿puedo hacer algo para dejar de estar tan hastiada de todo esto? Pero aquí estoy encerrada en esta casa, quejándome y sintiéndome culpable de hacerlo, porque sé que valgo tan poco que no me debería quejar, pero aun así lo hago.
Me pasa cada vez que trato de hacer algo normal, cumplir con algo, tener una rutina, tener responsabilidades,
Me pasa cuando siento ese adormecimiento leve en la cara, cuando tengo energía solo para el mínimo, cuando se acumulan dos cosas no puedo lidiar con ninguna,
Me pasa que me siento incapaz, incompleta, inútil, que no sirvo para nada, no puedo cumplir con lo básico para ser persona,
Eso me pasa
Se requiere solo una frase, referente a una situación lejana a la mía, pero que al mismo tiempo la viví tan de cerca. Una frase que inunda de recuerdos de años donde solo teclear 3 palabras se sentía como subir una montaña en medio de una tormenta. Una frase que provoca situarme en recuerdos que llenan mis ojos de lágrimas.